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Cómo comparar dos ofertas reales de hipoteca

Documentación del comparador · Última actualización:

Esta página explica cómo trasladar una oferta real —la FEIN o la propuesta que te ha pasado tu banco— a las casillas del comparador, y qué cifra hay que mirar al final. Si aún no tienes ninguna oferta delante, el recorrido no te servirá de mucho: la herramienta no consulta datos de ningún banco ni contiene tipos de mercado, solo calcula con lo que tú escribes.

Antes de empezar: qué tienes que tener a mano

La herramienta arranca con dos columnas de ejemplo rellenas con cifras inventadas. Son un andamio para que veas cómo se comporta: bórralas y escribe las tuyas.

Paso a paso

  1. Una columna por oferta. Cada panel es una hipoteca. Empiezas con dos y añades más con el botón + de la izquierda, hasta un máximo de 10; el mínimo es 2. Pon en el nombre el banco al que corresponde: ese nombre es el que aparecerá en la tabla comparativa y en el veredicto.
  2. Importe y plazo. El importe es el capital que te presta el banco, no el precio de la vivienda. Si las ofertas son por el mismo importe y plazo, escríbelo una vez y usa ⮊ Copiar importe a las demás y ⮊ Copiar plazo a las demás. Comparar dos ofertas con importes o plazos distintos no es comparar: es medir dos préstamos diferentes.
  3. TIN anual sin bonificar. Es el tipo antes de descuentos. Si tu documentación solo te da el tipo ya bonificado, súmale los descuentos que figuran producto a producto y escribe aquí el resultado; luego los introduces abajo como bonificaciones. Si prefieres no complicarte, escribe el tipo bonificado y deja las bonificaciones sin marcar: la cuota saldrá bien, pero perderás el análisis de si te compensan.
  4. Los dos tipos de gasto inicial. Hay una casilla para los pagos únicos que el banco te exige para dar el préstamo (entran en la TAE) y otra para los pagos únicos que no te exige (no entran). El criterio y los casos dudosos están en qué gasto va en cada casilla.
  5. Bonificaciones. Una fila por producto vinculado: cuántos puntos te baja el tipo, cuánto cuesta con el banco y cuánto te costaría por tu cuenta. Es la parte que más cambia el resultado y tiene su propia página: cómo saber si te compensan.
  6. Gastos periódicos. Recibos recurrentes que no son bonificaciones: comunidad, IBI, un seguro que pagas aunque no te descuente nada. Si un seguro ya está arriba como bonificación, no lo repitas aquí: lo contarías dos veces.

De qué apartado de la FEIN sale cada cifra

Las FEIN siguen un mismo esquema de apartados numerados, pero la numeración puede bailar de un documento a otro. Guíate por el título del apartado, no por su número.

Casilla del comparadorQué cifra esDónde suele estar
Importe de la hipotecaEl capital prestadoApartado de características principales del préstamo: importe del préstamo
Plazo (años)Duración totalEl mismo apartado (duración) o el de periodicidad y número de pagos: número de cuotas dividido entre 12
TIN anual sin bonificarTipo deudor de partidaApartado de tipo de interés y otros gastos. El detalle de los descuentos suele estar en el de obligaciones adicionales o en el anexo de condiciones
Gastos iniciales computables en TAEPagos únicos que exige el bancoEl desglose de gastos del apartado de tipo de interés y otros gastos: comisión de apertura y, si tu banco te la exige, la tasación
Otros gastos inicialesPagos únicos que no exige el bancoNo sale de la FEIN: de tu propio presupuesto de compra
BonificacionesPuntos que baja cada producto y su precioApartado de obligaciones adicionales (productos vinculados o combinados), más el precio que te haya dado el banco
Gastos periódicosRecibos recurrentes ajenos al préstamoTus propios recibos: comunidad, IBI…

Si un dato de tu oferta no encaja en ninguna casilla, no lo fuerces: anótalo aparte y compáralo a mano. Meter un número en la casilla equivocada es peor que dejarlo fuera.

Qué mirar al final: el coste global, no la cuota

Debajo de las columnas hay una tabla comparativa fila a fila y un veredicto. Ese veredicto ordena las ofertas por una sola cifra:

coste global = total pagado al préstamo + gastos periódicos mientras exista saldo + gastos iniciales + comisión de amortización

Es lo que sale de tu bolsillo de principio a fin. Los productos vinculados que tengas marcados entran ahí por lo que le pagas al banco.

En la tabla, la mejor cifra de cada fila lleva un ✓. Si dos ofertas empatan en el valor que se muestra, no se marca ninguna: es deliberado, para no cantar un ganador que solo existe por el redondeo.

Cuatro errores que invalidan una comparación

Los dos gráficos de cada oferta

Encima del cuadro de amortización, cada oferta lleva dos gráficos dibujados con tus propias cifras:

Pasando el ratón —o el dedo— por encima aparece el detalle del mes concreto. Nada depende de ese gesto: los mismos números están en el cuadro de amortización de debajo, que es la versión en tabla de los dos gráficos, y en el CSV.

Debajo de la tabla comparativa hay además una barra por oferta con su coste global, para verlas ordenadas de un golpe. Cada oferta conserva su color en toda la página, y el nombre y el importe van escritos junto a la barra: el color nunca es la única forma de saber de quién es cada cosa.

El cuadro de amortización, año a año o mes a mes

Debajo de los resultados de cada oferta hay un cuadro de amortización desplegable con dos vistas:

En cada fila mensual se cumple que la cuota es la suma de los intereses y el capital de ese mes. La aportación extra va aparte porque no forma parte de la cuota: se aplica sobre el capital que queda después de pagarla.

Dos botones sacan el cuadro de la herramienta:

Guardar la comparación o pasársela a alguien

El botón Copiar enlace convierte lo que tienes en pantalla en una dirección web. Guárdala en tus marcadores para volver dentro de un mes, o pásasela a quien esté decidiendo contigo: al abrirla verá exactamente tus mismas columnas, con sus bonificaciones, sus aportaciones y su escenario.

Lo interesante es dónde viaja la comparación. Va en el fragmento del enlace, que es todo lo que sigue al signo #. Esa parte de una dirección web tiene una propiedad poco conocida: el navegador no la envía al servidor cuando pide la página. Se queda en tu equipo. Así que la comparación no se guarda en ninguna base de datos nuestra —no existe— ni pasa por ningún acortador: el enlace es el almacenamiento. Eso también significa que quien tenga el enlace ve las cifras, así que trátalo como tratarías el documento del que las has copiado.

Si abres un enlace de otra persona y ya tenías una comparación tuya, no se pierde: aparece un aviso con un botón para recuperarla. Si modificas la comparación recibida, el fragmento del enlace se actualiza para seguir describiendo lo que ves; tu comparación propia permanece guardada por separado.

Cómo se guardan y comparten tus datos

Todo se calcula en tu dispositivo. Lo que escribes se guarda en el almacenamiento local para recuperarlo al recargar. Al copiar un enlace, los nombres, importes, tipos, gastos, bonificaciones, aportaciones y escenarios se incorporan al fragmento de esa URL: quien la reciba y los scripts de la página pueden leerlos. No incluyas datos personales que no quieras compartir. Empezar de cero borra la comparación y los escenarios locales.

Esto vale también para las descargas: el CSV se construye con tus cifras dentro del navegador y se te entrega directamente, sin pasar por ninguna parte. El PDF lo genera tu propio navegador. No hay servidor que reciba tus datos porque no hay servidor: la herramienta es una página estática.

Abrir el comparador y meter tu oferta

Aviso: esta página documenta cómo funciona una herramienta de cálculo y tiene carácter informativo. No es asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico, ni una oferta de préstamo, ni una recomendación de ninguna entidad. Los ejemplos numéricos son hipotéticos: no son ofertas ni precios de mercado. Las cifras que manda son las de tu FEIN y tu contrato; si tienes dudas, consulta a un profesional independiente.

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