Un banco te baja el tipo si contratas su nómina, su seguro de hogar, su seguro de vida o su plan de pensiones. La oferta no siempre deja claro si esa rebaja vale lo que cuesta. La tarjeta «Bonificaciones (productos vinculados)» del comparador la analiza producto a producto. Esta página documenta exactamente cómo lo calcula, para que puedas comprobar el número a mano si quieres.
Qué le pides a cada fila
Cada bonificación es una fila con siete datos:
- Casilla de contratado: si la desmarcas, ni el descuento ni el coste entran en ningún cálculo.
- Producto: el nombre, solo para reconocerlo.
- pp: cuántos puntos porcentuales baja el tipo. Si tu oferta dice «0,30 % por domiciliar la nómina», escribe
0,30. - Coste con el banco y su frecuencia (mes o año): lo que pagas por contratarlo con ellos.
- Coste por tu cuenta: lo que te costaría ese mismo producto fuera, o 0 si no lo contratarías.
- Casilla TAE: si el producto es condición para obtener el préstamo, su coste computa en la TAE.
Regla 1: el descuento se resta del TIN
El tipo que realmente se usa para calcular la cuota es el tipo sin bonificar menos la suma de los puntos de todas las bonificaciones marcadas:
Verás el resultado en la propia tarjeta («TIN sin bonificar → TIN aplicado») y en la fila «TIN aplicado» de los resultados. Desmarcar una casilla sube el tipo al instante: es la forma más rápida de ver cuánto pesa cada producto.
Regla 2: en la cuota entra lo que pagas al banco
El coste con el banco se suma al pago recurrente y al coste global, pero no forma parte de la cuota hipotecaria. Solo entra en la TAE cuando marcas la casilla correspondiente. El coste por tu cuenta no cambia la cuota, la TAE ni el coste global.
El coste por tu cuenta sirve para una sola cosa, y es la más importante de la página: el veredicto.
Regla 3: lo que la vinculación te cuesta de verdad es el sobrecoste
Si el seguro de hogar lo ibas a pagar de todas formas, la vinculación no te cuesta 380 € al año: te cuesta la diferencia entre el precio del banco y el que habrías pagado fuera. Esa diferencia es lo que aquí llamamos sobrecoste:
De ahí salen los dos casos extremos que verás una y otra vez:
- Una vinculación sin coste puede aportar ahorro: si cuesta 0 con el banco y 0 fuera, su sobrecoste es 0; cuando además reduce un TIN positivo durante algún mes, esa rebaja disminuye los intereses.
- Un seguro de vida caro puede no compensar: si no lo contratarías por tu cuenta, su sobrecoste es la prima entera, año tras año. Hay que comparar ese importe con los intereses que ahorra la rebaja concreta.
Poner 0 en «coste por tu cuenta» cuando en realidad ibas a contratar ese seguro es el error que más distorsiona el veredicto. Pide precio fuera y escribe la cifra real.
Regla 4: el ahorro se mide quitando solo esa bonificación
El ahorro de una bonificación es marginal: se compara la situación actual con la de renunciar solo a ella, manteniendo el resto contratadas y las mismas amortizaciones. Se mide en intereses hasta que se extingue cada simulación, no en la cuota. El sobrecoste del producto se cobra con su frecuencia durante el plazo efectivo del escenario actual:
Y el veredicto es la resta:
Debajo de la lista, la tarjeta calcula el saldo del paquete completo: compara los intereses con todas las bonificaciones frente a los intereses sin ninguna y resta el sobrecoste total. No suma los ahorros marginales, porque el efecto de varias rebajas no es lineal. Ese saldo también aparece en los resultados como «Vinculaciones: saldo neto» y en la tabla comparativa.
Un ejemplo completo
Préstamo de 150.000 € a 25 años, con un TIN sin bonificar del 3,00 %. El banco ofrece tres bonificaciones:
| Producto | Baja | Con el banco | Por tu cuenta |
|---|---|---|---|
| Nómina domiciliada | −0,30 pp | 0 €/año | 0 €/año |
| Seguro de hogar | −0,10 pp | 380 €/año | 180 €/año |
| Seguro de vida | −0,30 pp | 450 €/año | 0 €/año (no lo contratarías) |
Con las tres contratadas, el tipo baja 0,70 puntos: TIN aplicado 2,30 %, cuota de 657,92 € y TAE 3,26 %. Y este es el veredicto producto a producto:
| Producto | Ahorra en intereses | Sobrecoste en 25 años | Neto | Veredicto |
|---|---|---|---|---|
| Nómina domiciliada | 6.776 € | 0 € | +6.776 € | ✓ Compensa |
| Seguro de hogar | 2.244 € | 5.000 € | −2.756 € | ✕ No compensa |
| Seguro de vida | 6.776 € | 11.250 € | −4.474 € | ✕ No compensa |
| Saldo neto del paquete | 16.020 € | 16.250 € | −230 € | El paquete completo sale en contra |
Los números salen así:
- Nómina: sin ella el tipo sería 2,60 % en lugar de 2,30 %, lo que supone 6.776 € más de intereses en 25 años. Y no cuesta nada. Compensa sin discusión.
- Hogar: renunciar a ella subiría el tipo a 2,40 %, es decir 2.244 € más de intereses. Pero pagas 200 € al año de más frente a contratarlo fuera (380 − 180), que en 25 años son 5.000 €. Pierdes 2.756 €.
- Vida: ahorra los mismos 6.776 € que la nómina, porque baja los mismos 0,30 puntos. La diferencia es el coste: 450 € al año que no pagarías de otro modo, 11.250 € en 25 años. Pierdes 4.474 €.
Fíjate en el orden de magnitud: la nómina y el seguro de vida ahorran exactamente lo mismo porque bajan los mismos puntos. Lo que decide el veredicto no es la rebaja, es el precio.
El remate: 2,30 % de TIN con una TAE del 3,26 %
En el ejemplo, el titular de la oferta sería «2,30 %». La TAE de esa misma oferta es 3,26 %: casi un punto por encima. La diferencia son los 830 € al año de seguros que hay que pagar para que ese 2,30 % exista.
Por eso la cuota por sí sola no basta. Solo refleja el TIN aplicado y puede bajar al marcar bonificaciones aunque alguna cueste más de lo que ahorra. El coste global incorpora los importes introducidos para esos productos y la TAE distribuye los pagos computables a lo largo del préstamo; ambos resultados siguen dependiendo de que los datos y supuestos introducidos sean completos.
Uso práctico: marca y desmarca cada casilla y observa dos cifras a la vez, la cuota y el coste global. Cuando la cuota baja pero el coste global sube, acabas de encontrar una bonificación que no te conviene, por muy bien que suene el tipo resultante.
Qué hacer con un producto que no compensa
El comparador te dice si sale a cuenta, no qué puedes hacer con la oferta. Lo que se puede negociar, lo que el banco puede exigirte y con quién puedes contratar cada póliza depende de tu contrato y de tu FEIN: léelos y pregunta al banco. Lo que esta herramienta te da es la cifra con la que ir a esa conversación.
Aviso: esta página documenta cómo funciona una herramienta de cálculo y tiene carácter informativo. No es asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico, ni una oferta de préstamo, ni una recomendación de ninguna entidad. Los ejemplos numéricos son hipotéticos: no son ofertas ni precios de mercado. Las cifras que manda son las de tu FEIN y tu contrato; si tienes dudas, consulta a un profesional independiente.
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