Amortizar la hipoteca anticipadamente

Guía práctica · Última comprobación editorial y normativa:
Normativa comprobada a 14 de junio de 2026. Esta página no se actualiza automáticamente. Verifica el texto vigente en las fuentes oficiales antes de tomar una decisión. No recoge tipos de interés ni precios de mercado actuales; los ejemplos son hipotéticos.

Amortizar anticipadamente es devolver parte del capital pendiente antes de tiempo, o cancelar el préstamo entero. Al reducir el capital, también baja el interés que pagarás en adelante. Las dos preguntas clave son: ¿reduzco la cuota o reduzco el plazo? y ¿qué comisión puede cobrarme el banco? Esta guía responde a ambas con la normativa española real y explica cuándo amortizar compensa frente a destinar ese dinero a otra cosa.

Qué es amortizar anticipadamente

Hay dos modalidades. La amortización parcial entrega una cantidad a cuenta del capital pendiente, y el préstamo sigue vivo con menos deuda. La amortización total (cancelación anticipada) salda todo el capital que queda y extingue la deuda. Ojo a una confusión frecuente: pagar la deuda no borra por sí solo la hipoteca del Registro de la Propiedad. La garantía sigue inscrita hasta que tramites su cancelación registral, un trámite aparte (certificado de deuda cero del banco, escritura notarial de cancelación e inscripción en el Registro; art. 82 de la Ley Hipotecaria). En ambos casos el efecto económico es el mismo: como los intereses se calculan sobre el capital pendiente, cuanto antes lo reduzcas, menos intereses pagarás durante el resto de la vida del préstamo. Por eso amortizar en los primeros años, cuando el capital pendiente es mayor, tiene más impacto que hacerlo al final.

Reducir cuota o reducir plazo

Al amortizar parcialmente eliges qué recalcula el banco. Son dos objetivos distintos:

OpciónQué cambiaPara qué sirve
Reducir plazoLa cuota mensual se mantiene; acortas el número de meses que quedan.Maximiza el ahorro total de intereses: terminas antes y pagas menos en conjunto.
Reducir cuotaEl plazo se mantiene; baja el importe que pagas cada mes.Alivia el presupuesto mensual; el ahorro de intereses es menor que reduciendo plazo.

En igualdad de capital amortizado, reducir plazo ahorra más intereses que reducir cuota, porque concentras la rebaja en los periodos con más capital vivo. Reducir cuota tiene sentido si lo que buscas es holgura mensual (por ingresos más ajustados o para protegerte de subidas de tipo en una hipoteca variable). No hay una respuesta universal: depende de si priorizas pagar menos en total o respirar cada mes.

Las comisiones por amortización anticipada (límites legales)

El artículo 23 de la Ley 5/2019 (LCCI) limita lo que el banco puede cobrarte por amortizar. Lo que figure en tu contrato no puede superar estos topes legales, y para los préstamos firmados desde el 16 de junio de 2019 son:

Tipo de hipotecaCompensación máxima (art. 23 LCCI)
VariableLa pactada, sin superar 0,25 % del capital amortizado durante los 3 primeros años (0 % después) o, como alternativa, 0,15 % durante los 5 primeros años (0 % después). Solo cabe una de las dos opciones, no las dos.
FijaLa pactada, sin superar 2 % del capital amortizado durante los 10 primeros años y 1,5 % a partir de entonces.
Paso de variable a fijo o mixto (novación o subrogación; periodo fijo inicial de al menos 3 años)0,05 % del capital amortizado durante los 3 primeros años de vigencia del préstamo; 0 % después.
Estos porcentajes son máximos: la comisión real es la que figure en tu contrato, que puede ser menor o cero. Los apartados que fijan estos topes para variable y fija se aplican a contratos desde el 16 de junio de 2019; el régimen reducido por conversión a tipo fijo o mixto (con periodo fijo inicial de al menos 3 años) alcanza también a contratos anteriores (disposición transitoria 1.ª) y ese apartado fue modificado por el Real Decreto-ley 8/2023 (en vigor el 29 de diciembre de 2023). Revisa siempre la cláusula concreta de tu escritura.

La compensación nunca supera la pérdida del banco

Hay un límite adicional que muchos desconocen: la compensación por reembolso anticipado no puede superar la pérdida financiera que el banco sufra realmente por esa amortización (art. 23 LCCI). Esa pérdida existe cuando el dinero que te prestó a un tipo solo puede recolocarlo a un tipo inferior. Por tanto, si el banco no sufre pérdida, no hay compensación que cobrar, aunque el contrato recoja un porcentaje. El importe efectivo es el menor entre el porcentaje pactado (dentro de los topes legales) y la pérdida financiera real.

¿Compensa amortizar o invertir el dinero?

Amortizar equivale a una rentabilidad segura: cada euro que devuelves te ahorra el interés que ese euro habría generado, sin riesgo. La comparación honesta es entre el tipo de tu hipoteca (lo que te ahorras) y la rentabilidad neta y realista de la alternativa (un depósito, un fondo, etc.), después de impuestos y asumiendo su riesgo. Factores a tener en cuenta:

No existe una regla fija: con tipos de hipoteca bajos, mantener la inversión puede rentar más; con tipos altos, el ahorro seguro de amortizar gana peso. Haz el número con tus cifras.

Cómo calcularlo con la calculadora

Para ver el efecto real, simula tu hipoteca antes y después de amortizar. En la calculadora de hipotecas introduce el capital pendiente, el plazo restante y tu tipo, y anota los intereses totales. Luego repite con el capital ya reducido. Para simular reducir cuota, mantén el mismo plazo y observa cómo baja la cuota. Para simular reducir plazo no basta con elegir un plazo menor cualquiera: acorta el plazo hasta que la cuota vuelva a quedar aproximadamente igual a la que pagabas antes; ese es el plazo que reproduce la operación. Compara los intereses totales de cada escenario: la diferencia es tu ahorro bruto, y réstale la comisión si la hubiera. En una hipoteca variable el resultado es solo orientativo, porque depende de tipos futuros hipotéticos. Y recuerda que poder elegir entre cuota y plazo depende de lo que prevea tu contrato y del procedimiento de tu banco. Si además comparas ofertas o una novación, la cifra que manda es la TAE: lo explicamos en la guía sobre la diferencia entre el TIN y la TAE.

Simula tu hipoteca antes y después de amortizar

Resumen

Fuentes oficiales

Aviso: esta guía y la calculadora tienen carácter informativo y educativo. No constituyen asesoramiento financiero, fiscal ni jurídico ni una oferta de préstamo. Los importes, tipos y porcentajes de los ejemplos son hipotéticos e ilustrativos; las comisiones reales y el régimen fiscal dependen de tu contrato concreto, de su fecha y de tu comunidad autónoma. Verifica siempre la cláusula de amortización de tu escritura con tu banco y, en caso de duda fiscal, con un asesor.

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