Hipoteca fija o variable
Elegir entre hipoteca fija o variable es una decisión relevante de la operación y no tiene una respuesta única: depende de tus ingresos, de tu tolerancia al riesgo y de cuántos años te quedan de préstamo. Esta guía explica cómo funciona cada modalidad —fija, variable y mixta—, qué papel juega el índice de referencia, qué factores conviene evaluar antes de elegir y cómo simular tu caso en la calculadora.
Hipoteca fija: la cuota permanece estable mientras no cambie el tipo contractual aplicable
En una hipoteca fija el tipo de interés se pacta al firmar. La cuota de capital e intereses permanece constante mientras no cambie el tipo contractual aplicable. Matiz importante: si ese tipo está bonificado y dejas de cumplir las vinculaciones (nómina, seguros…), el banco puede aplicar el tipo sin bonificar, con lo que suben el tipo y la cuota; además, los seguros y comisiones pueden variar al margen y alterar lo que pagas en total.
- A favor: estabilidad: la cuota de capital e intereses se mantiene mientras no cambien el tipo contractual ni las condiciones de bonificación. Si suben los tipos o índices externos de mercado, no afectan a tu cuota.
- En contra: sus máximos legales de comisión por amortización anticipada pueden ser superiores a los de una variable (la comisión concreta depende del contrato y de la pérdida financiera, ver más abajo); y si bajan los tipos de mercado, no te beneficias salvo que cambies o renegocies.
Hipoteca variable: índice de referencia más diferencial
En una hipoteca variable el tipo se revisa con la periodicidad que fije el contrato y se calcula sumando dos piezas:
- A favor: si el índice de referencia baja, tu cuota baja en la siguiente revisión; las comisiones por amortización anticipada están limitadas por ley (ver más abajo).
- En contra: incertidumbre. Si el índice sube, la cuota sube en la siguiente revisión, y el índice puede oscilar mucho a lo largo de los años.
Hipoteca mixta: tramo fijo y luego variable
La hipoteca mixta aplica un tipo fijo durante el periodo fijado en el contrato y, a partir de ahí, pasa a variable (índice de referencia + diferencial) hasta el final. Combina certeza en el tramo fijo inicial con la exposición a las variaciones del índice en el tramo posterior.
El Euríbor, uno de los índices de referencia posibles
El Euríbor (Euro Interbank Offered Rate) es uno de los índices de referencia posibles de las hipotecas variables. Según su administrador (el EMMI, European Money Markets Institute), es el tipo al que las entidades de crédito de la Unión Europea y de la AELC pueden obtener financiación mayorista no garantizada en euros (no equivale exactamente a «el tipo al que los bancos se prestan entre sí»). Lo publica a diario el EMMI, pero el índice y el plazo aplicables a tu préstamo son los que figuren en tu contrato/FEIN.
El Euríbor varía con el tiempo y con la política monetaria del Banco Central Europeo, de modo que la cuota de una variable sube o baja en cada revisión. Esta guía no recoge su valor actual: fíjate en qué índice referencia tu contrato y consulta, en cada revisión, el valor oficial publicado para el periodo que corresponda (lo publica el Banco de España en el BOE).
El diferencial
El diferencial es el margen que el banco suma al índice de referencia establecido en el contrato. Se pacta al firmar y se mantiene durante la hipoteca, si bien el tipo final puede variar cuando el contrato condiciona parte del diferencial al cumplimiento de bonificaciones (domiciliar la nómina, contratar seguros, etc.): si dejas de cumplirlas, el diferencial aplicable sube. El diferencial concreto de tu oferta y el índice aplicable figuran en tu FEIN; consúltalos ahí, no en cifras de mercado que cambian.
Factores a evaluar antes de decidir
No hay una opción mejor en abstracto: la elección depende de tu caso. Conviene sopesar estos factores, sin una conclusión automática:
- Estabilidad presupuestaria: qué margen tienes para asumir variaciones de la cuota.
- Capacidad de absorber subidas del índice de referencia si optas por variable o mixta.
- Plazo del préstamo y horizonte previsto.
- Coste contractual concreto de cada oferta (tipo, diferencial, TAE), no cifras de mercado.
- Bonificaciones exigidas y qué ocurre si dejas de cumplirlas.
- Previsión de amortización anticipada y los límites legales de comisión de cada modalidad.
Cómo simular fija, variable o mixta en la calculadora
Nuestra calculadora de hipotecas trabaja con cuota fija (sistema francés), así que no recalcula las revisiones del índice de referencia por sí sola. Para una fija es directa: introduces el TIN y listo. Para aproximar una variable o el tramo variable de una mixta, introduce un tipo hipotético (o el indicado en tu documentación contractual) y prueba varios escenarios que eliges tú —no son previsiones—:
- Escenario contractual: el tipo que figure en tu FEIN (o el índice de referencia del periodo más tu diferencial). Es la cuota de partida con tus condiciones.
- Escenario hipotético inferior: un tipo algo más bajo, para ver cuánto bajaría la cuota en ese supuesto.
- Escenario hipotético superior: un tipo más alto, para comprobar si tu presupuesto aguantaría una subida.
Compara la cuota de cada escenario con la de la fija. Recuerda la limitación: en una variable la cuota cambiará en cada revisión, así que la calculadora sirve para comparar supuestos que tú eliges, no para predecir la cuota futura. Si dudas qué tipo introducir o cómo leer la TAE resultante, repasa la diferencia entre el TIN y la TAE.
Simula tu cuota fija y variable en la calculadora
Comisiones legales: lo que puedes pagar por amortizar o cambiar
Límites legales del artículo 23 de la Ley 5/2019, consultado a 13 de junio de 2026 (comprueba el texto consolidado antes de operar). Los límites de amortización anticipada de los apartados 5 (tipo variable) y 7 (tipo fijo) se aplican, con carácter general, a los contratos firmados desde el 16 de junio de 2019; el del apartado 6 (conversión) alcanza también a contratos anteriores, conforme a la disposición transitoria 1.ª.3. Estos son los máximos:
| Concepto | Máximo legal |
|---|---|
| Amortizar anticipadamente una variable | Se aplica una de dos opciones excluyentes (la que se haya pactado): 0,25 % durante los 3 primeros años o 0,15 % durante los 5 primeros años; 0 % después |
| Amortizar anticipadamente una fija | 2 % durante los 10 primeros años; 1,5 % a partir de entonces |
| Pasar a tipo fijo —o a uno con un periodo fijo inicial de al menos 3 años— (novación o subrogación) | 0,05 % durante los 3 primeros años de vigencia del préstamo; 0 % después. También se aplica a contratos anteriores a la ley (DT 1.ª.3) |
En todos los casos, además, la comisión está topada por la pérdida financiera efectiva que sufra el banco: si no hay pérdida, no puede cobrarse nada. Esa asimetría —los límites legales son mucho más bajos en la variable que en la fija— es un factor más a tener en cuenta si crees que podrás hacer aportaciones extra o cancelar antes de tiempo.
En resumen
- La fija mantiene la cuota de capital e intereses mientras no cambie el tipo contractual; sus máximos legales de comisión por amortización anticipada pueden ser superiores (la comisión efectiva depende del contrato y de la pérdida financiera).
- La variable (índice de referencia + diferencial) tiene una cuota que sube y baja con el índice en cada revisión.
- La mixta combina un tramo fijo inicial y variable después.
- Decide según tu estabilidad de ingresos, plazo y tolerancia al riesgo, y simula varios escenarios antes de firmar.
Fuentes oficiales
- Ley 5/2019 (LCCI), art. 23 — comisiones de reembolso anticipado (BOE, texto consolidado). El apartado 6 fue modificado por el RDL 8/2023, en vigor desde el 29 de diciembre de 2023 (no afecta a la redacción de los apartados 5 y 7). Comprobado a 13 de junio de 2026.
- EMMI — definición y administración del Euríbor.
- Banco de España — tipos de referencia oficiales del mercado hipotecario (consulta el valor del periodo que corresponda a tu revisión).
Aviso: esta guía y la calculadora tienen carácter informativo y educativo. No constituyen asesoramiento financiero ni una oferta de préstamo, y no incluyen tipos ni precios de mercado en tiempo real: cualquier cifra que introduzcas en la calculadora es un supuesto tuyo. Antes de contratar una hipoteca consulta las condiciones oficiales de tu entidad (tu FEIN) y, si lo necesitas, a un asesor financiero independiente.
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